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viernes, 3 de junio de 2016

¿Injerencia o ingerencia?


Posted: 02 Jun 2016

"Injerencia": en el ejemplo, irónico, está bien redactado.
Cuando es necesario expresar la idea de que alguien interviene, se entromete en asuntos de interés, podemos decir que esa persona tiene “injerencia” en el tema en cuestión.

En el ámbito político es frecuente asegurar que un organismo u autoridad tiene “injerencia” en un tema determinado. Hasta aquí no hay dificultades de comprensión. Según la Real Academia Española, el sustantivo “injerencia” proviene del verbo “injerirse”, que significa “entrometerse”.

Los problemas al utilizar este término se deben a la confusión entre escribirlo en forma correcta (“injerencia”) o en forma errónea (“ingerencia”).

Existen vocablos similares, como “gerencia” e “ingerir”, que se escriben en manera parecida a la equívoca “ingerencia”; sin embargo sus significados no tienen relación con la intervención en determinados asuntos:

Pese a la gran cantidad de resultados que se aprecia con una simple búsqueda en Internet de la palabra “ingerencia”, la forma correcta es “injerencia”. Vale la pena recordarlo a la hora de redactar acerca de temas de interés político, donde siempre existen tensiones por las “injerencias” respecto a temas que afecten a la población.

En otros casos, en que hay dos palabras posibles,  pero solo una se adecúa a la situación sobre la que queremos informar nos encontramos ante un caso de palabras homófonas. Esto no ocurre con "injerencia", que no tiene una palabra aprobada por los diccionarios que se pronuncia igual y se escriba "ingerencia".

Lectura recomendada:
Confusión entre parónimos y homófonos
"Intención" no es "intención"
https://redactarmejor.blogspot.com.uy/2013/06/intencion-no-es-intension.HTML

FUENTE:  Acuña, M. (02 de junio de 2016).  "Injerencia, no "ingerencia", para referirse al poder de tomar decisiones. [ Mensaje en un blog]. Recuperado de http://redactarmejor.blogspot.com.ar/

martes, 4 de noviembre de 2014

Ejemplo de tilde diacrítico: "mí"-"mi"

Fuente :  "Redactar mejor" Blog de Martín Acuña.
Posted: 03 Nov 2014




¿Cuál es la diferencia entre mi y ? Según la Real Academia Española:

Mi. 1. Adjetivo posessivo mío. Usado ante sustantivo.

.(Del lat. mihi, dat. de ego, yo).
1. Pronombre personal. Forma de 1.ª persona singular en masculino o femenino que se emplea para las funciones de complemento con preposición. Cuando la preposición es con, se dice conmigo.

Un tilde frecuentemente ignorado representa una diferencia en el significado y, por consecuencia, un error difícil de disimular. Además, esta construcción con mi en lugar de no es detectada por los programas procesadores de texto como Word, por lo que se requiere especial atención en este caso.

El mi, adjetivo, siempre precede a un sustantivo; esta es la mejor forma de evitar confusiones. Por otra parte, el , pronombre personal, se emplea cuando la información que se desarrolla se vincula con el emisor.
 
Veamos un ejemplo publicado en la prensa digital:
  • (...) Jorge Fossati también se refirió a la actuación del equipo: “En la mayoría de los partidos Peñarol ha tenido, dentro de lo que yo pretendo, buenas performances. A mi me gusta cómo juega Peñarol cuando lo hace bien, cuando salen las cosas como pretendo. Lamentablemente no siempre es producto de lo que el equipo juega, queda demostrado en el resultado”.  (El Espectador)
La forma más práctica de evitar confusiones es corroborar si la palabrita en cuestión (mi o ) se puede expresar antes de un sustantivo.  Si es posible agregar un sustantivo sin una coma (,) que lo anteceda en forma posterior a mi, indudablemente no se debe colocar tilde. En las declaraciones de Fossati no se podría agregar un sustantivo sin coma. Veámos:
  • A mi entrenador me gusta cómo juega Peñarol...*
  • A mí me gusta cómo juega Peñarol...
Alguien dirá: es posible agregar el sustantivo "entrenador" entre comas después de mi. No es cierto, solo es posible agregar el sustantivo después de .

En el ejemplo de la imagen no se podría continuar la oración si no cambiamos mi por :
  • Un camino hacia mí.
  • Un camino hacia mi*.
En conclusión: el tilde diacrítico, utilizado para diferenciar el significado de palabras, es imprescindible en estos casos, tal como ocurre en ejemplos como de- o te-.

Lectura recomendada:
http://blog.lengua-e.com/2013/ejercicios-tilde-diacritica/
http://redactarmejor.blogspot.com/2012/08/recomendaciones-acerca-del-uso-del-tilde.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/09/confusion-entre-de-y-de.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/10/diferencia-entre-se-y-se.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/12/te-te-y-tes.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/11/construido-destituido-palabras-graves.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/09/sumate-o-sumate-la-acentuacion-y-los.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/04/el-tilde-en-las-palabras-con-mayusculas.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/04/neumonia-no-neumonia.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2012/04/como-evitar-errores-en-el-uso-de.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/11/periodo-periodo-son-igual-de-correctas.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/10/record-no-record.html
http://redactarmejor.blogspot.com/2013/10/dialogo-dialogo-y-dialogo-confusion.html

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tomemos en serio la provocación de García Márquez

miércoles, 1 de octubre de 2014

Tomemos en serio la provocación de García Márquez

"Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna", afirmó una vez Gabriel García Márquez y causó un gran revuelo. En esta nota, la autora propone significativos cambios en las reglas ortográficas. Te invitamos a leerla y a compartir tu opinión. Se abre el debate.

Por Karina Galperín  | Para LA NACION


En abril de 1997 García Márquez causó cierto revuelo cuando frente a un distinguido auditorio lanzó una provocación. "Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna", dijo, y sugirió cambios para flexibilizar y poner al día ciertas reglas de nuestra lengua. Raudas voces a uno y otro lado del océano rechazaron enérgicas lo que entendieron como un llamado iconoclasta al desorden.

Esta polémica es casi tan vieja como la historia moderna de nuestro idioma, y reemerge al menos un par de veces por siglo. No enfrenta anarquía contra orden porque nadie propone abolir las reglas que rigen la escritura, dejando que cada uno escriba como quiera. Se propone simplificarlas. El debate muestra que la historia de las lenguas es también la de la tensión entre la tradición y el sentido práctico del uso. Unos creen que la ortografía debe respetar la etimología (cómo se escribían las palabras en su lengua original) al precio de la dificultad, y otros creemos que sólo debe guiarse por el principio más sencillo de la pronunciación.

Algunas preguntas, entre muchas otras, siguen rebotando de época en época. ¿Tiene sentido conservar la "h" que, como ya decía el eminente gramático de Salamanca Antonio de Nebrija, "no sirve por sí en nuestra lengua"? ¿No sería mejor optar por "b" o "v", que el castellano no distinguió nunca, y eliminar la otra como hizo hace mucho la Real Academia con la "ç" porque se superponía con la "z"? ¿Es sensato seguir usando a veces la "g" y a veces la "j" para el mismo sonido?

Podría pensarse que estamos ante una discusión de eruditos. No es así. Fueron casi siempre educadores de primer orden involucrados en la enseñanza primaria quienes se movilizaron, en América y España, "con el laudable fin -como proclamaba en 1843 Sarmiento- de hacer fácil la enseñanza de la lectura que está aun llena de embarazos por los tropiezos que a cada paso suscita la arbitrariedad del uso de las letras". Los problemas que vieron esos educadores siguen vigentes. Pero también hay otros. Internet y las redes sociales plantean cotidianamente nuevos desafíos.


En 1433 Enrique de Villena notó que en algunas palabras castellanas ciertas letras no se escribían como se pronunciaban. Villena justificó el fenómeno, no sin vaguedad: "Algo añaden al entendimiento e significación de la diçión donde son puestas". Cuando en 1492 Nebrija publicó su Gramática, la primera regla de su ortografía, basada en Quintiliano, era clara y potente: "Assí tenemos de escrivir como pronunciamos y pronunciar como escrivimos". A cada sonido debía corresponderle una letra y a cada letra, un sonido. Villena sería el primero de una larga lista de defensores del criterio etimológico. Nebrija sentaría las bases de lo que el hispanista Ángel Rosenblat definiría como el "afán de sencillez que mantuvo siempre a la ortografía española en la línea de la pronunciación viva".

En 1713 se creó la Real Academia. Entre sus objetivos estaba "fixar la lengua". Lo logró a través de los años con un malabarismo a veces vacilante, a veces audaz entre el criterio etimológico, el del uso y el de la fonética. De a poco avanzó siguiendo la pronunciación: "orthographia" pasó a "ortografía", "sciencia" a "ciencia", "quantidad" a "cantidad". Pero siguieron las propuestas de reforma, como la que llevaron a cabo Andrés Bello y Sarmiento en Chile en 1844, que pedían cambios más importantes y profundos.

En la mente de los reformadores, la simplificación ortográfica no era facilismo o pereza sino pragmatismo para facilitar el aprendizaje y el buen uso del castellano. Hoy la escuela sigue dedicándole demasiadas horas y esfuerzo a la ortografía. Eso supone menos atención a otros aspectos de la gramática (la puntuación, por ejemplo) más relevantes para el manejo claro, elegante y personal de la lengua. De esto la escuela no es culpable. Intenta, con buen criterio, preparar a los niños para una sociedad que utiliza la ortografía como elemento de distinción, como un indicador rápido que permite diferenciar al "culto" del "bruto", independientemente del contenido de lo que se escribe. Simplificar la ortografía permitiría dedicarle más tiempo escolar a aprendizajes más relevantes para la comunicación y el conocimiento.

Por otro lado, no podemos desentendernos de Internet. Las redes sociales registran desde hace tiempo usos novedosos de la escritura. Haríamos mal en descartarlos con displicencia. Incluso gente de ortografía impecable manda sus SMS relajando la escritura hacia la fonética. El problema no es la relajación sino el caos. No hay que censurar sino encauzar y uniformar ese impulso, saludable y modernizador, a través de las instituciones que históricamente encauzaron con éxito los usos dentro de la normativa.

Hoy la preocupación central de las Academias es mantener la uniformidad en el mundo hispanohablante. En muchos casos (no Bello, pero sí Sarmiento; no Rosemblat pero sí el Borges de los años 20), la voluntad de reforma estuvo acompañada de reivindicaciones localistas, hostiles a España o la Real Academia. Nuestra época ya no tiene aquellas ansiedades. Todos queremos una misma lengua, respetuosa de la diversidad. Sobre la base de ese acuerdo quizás sea el momento de tomarse en serio la provocación de García Márquez y discutir de una vez las asignaturas pendientes de nuestra ortografía. Tendrá que ser en forma gradual, consensuada y tolerante hacia los hábitos arraigados, que tardarán en dejarse ir. La discusión no es trivial. Implica simplificar lo innecesariamente complejo para dedicarle mejor atención a cuestiones de la lengua cuya complejidad merece el tiempo y el esfuerzo.

García de la Concha, ex director de la Real Academia, cuenta una anécdota graciosa. Cuando se propuso simplificar "Christo" por "Cristo", uno de los académicos reaccionó indignado: "Por sobre mi cadáver". No seamos ese señor.

La autora es doctora en letras y literaturas romances por la Universidad de Harvard, profesora de la Universidad Di Tella y directora de la Maestría en Periodismo LN/UTDT

Columna de opinión publicada en el diario La Nación

Véase además:

La edición del Tricentenario



lunes, 25 de agosto de 2014

Ortografía en línea (RAE)

FUENTE:   Publicado por

Ortografía en línea (RAE)

La Ortografía de la lengua española (2010), última de las ortografías académicas publicadas, tiene como objetivo describir el sistema ortográfico de la lengua española y realizar una exposición pormenorizada de las normas que rigen hoy la correcta escritura del español.




La primera edición de la Orthographia aparece en 1741. Desde esa fecha se han publicado más de quince ediciones de la obra, además de prontuarios y compendios destinados al uso escolar.

La edición más reciente, publicada en 2010, es la Ortografía de la lengua española, consensuada por todas las academias de la lengua y aparecida en dos versiones: una de referencia, que recoge el texto más amplio y minucioso de la obra; y la Ortografía básica, una versión más didáctica, de consulta más rápida y de formato más manejable.





La Ortografía de la lengua española (2010), es la última publicada y es la más completa de las ortografías académicas, tiene como objetivo describir el sistema ortográfico de la lengua española y realizar una exposición pormenorizada de las normas que rigen hoy la correcta escritura del español.



Puede consultar la Ortografía de la lengua española (2010) haciendo click aquí

Fuente: Real Academia Española


También te puede interesar:

Diccionarios de Sinónimos y Antónimos online


jueves, 7 de agosto de 2014

Diccionarios de Sinónimos y Antónimos online

FUENTE: LinkedIn, "soybibliotecario.blogspot.com.ar"


En repetidas ocasiones nos vemos en la necesidad de buscar sinónimos de palabras para que la redacción de nuestro texto sea mucho mejor. Y aunque los procesadores de texto han mejorado mucho en este aspecto, si estamos escribiendo algo en línea, como un mensaje de correo electrónico o un post para el blog, aquí tenemos 3 herramientas online que nos ayudarán a buscar sinónimos en español.




Wordreference es una de las herramientas más potentes y útiles que he probado. No solo ofrece buscar sinónimos en español basado en un reciente diccionario del 2005, sino también su definición, antónimos y traducciones a distintos idiomas. Click aquí




El diario El País también mantiene un diccionario para buscar sinónimos y antónimos de palabras de manera muy organizada. También ofrece enlaces a su definición y traducciones al inglés y francés. Todo en la misma página. Click aquí



Sinonimia.net es un buscador, que aunque con bastante publicidad, cumple su función a cabalidad. Es un buscador especializado en sinónimos muy completo, y que además, nos permite, a los usuarios, participar en la web sugiriendo sinónimos. Click aquí



Fuente: Baluarte
Imagen: Wawawiwa design