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miércoles, 23 de agosto de 2017

Más de 150 jóvenes realizan recorridas nocturnas para ayudar

Son del Movimiento Solidario Rosario y asisten a las personas que viven en la calle. El jueves realizarán una cena para juntar fondos y seguir sosteniendo la actividad



Más de 150 jóvenes recorren las calles de Rosario en invierno y en verano. No paran nunca. El objetivo es llevar un plato de comida, un poco de compañía e intentar abrir una oportunidad a aquellos que no parecen no tener más opción que la calle. Pertenecen al Movimiento Solidario Rosario (MSR), y tienen muchos planes para el año próximo.
Hace más de ocho años Richard Camarasa llegó a Rosario luego de vivir un año en Buenos Aires y trabajar con Juan Carr en Red Solidaria.
Intentó replicar lo que hacía allí y así nacieron las recorridas nocturnas para asistir a personas en situación de calle.
Así se constituyó el Movimiento Solidario Rosario (MSR) que cuenta con más de 150 voluntarios y una sede propia ubicada en Italia 1828.
¿Qué hacen?
El MSR realiza recorridas nocturnas todos los martes y jueves.
Distribuyen alimentos, insumos y ropa de abrigo, frazadas y calzados a personas que viven en la calle. Caminan cuatro zonas de la ciudad para llegar a los que más pueden.
A esto se sumó una gran cocina para elaborar las 300 raciones de comida que se reparten en las recorridas. Funciona los martes y jueves, desde las 14, y desde allí se organiza la logística de distribución.
"La necesidad está siempre, y ahora se nota que estamos en un momento difícil porque la gente nos dice que tiene hambre", confesó el voluntario que combina estas tareas con su trabajo como abogado.
"Para nosotros la comida es una excusa para generar un vínculo y poder ayudar de verdad a estas personas, por ejemplo gestionando pensiones, jubilaciones, documentos, etcétera", relató Ricard.
A su vez, los miércoles, de 15 a 18, se hace un taller de tejido donde mujeres de todas las edades se reúnen para tejer las mantas, los cuadrados de lana o lo que haga falta.
Por otra parte, los lunes y viernes, de 18 a 20, funcionan los talleres de alfabetización y apoyo escolar. " Para los cuida coches que capaz no saben ni leer ni escribir, y para animar a los chicos a retomar la escuela les damos estos talleres. El objetivo es alentarlos a volver a estudiar.
Todas las actividades se realizan en la sede del MSR, Italia 1828.
Proyectos
Actualmente, desde el MSR están trabajando para lanzar los nuevos proyectos que serán fundamentalmente de capacitación en oficios. "La idea es poder darles una herramienta para que puedan ingresar en el mercado laboral", apunta Richard.
El deseo de los voluntarios es lanzar talleres de herrería, electricidad, carpintería, plomería y huertas. Empezarán a trabajar con el programa Nueva Oportunidad, el plan Vuelvo a Estudiar y el programa Argentina Trabaja.
Todo esto se realiza con amor y buena voluntad. El grupo no pertenece a ninguna entidad empresaria, ni religiosa y siempre necesita más manos. Se sostiene con el aporte voluntario de quienes se acercan a ayudar.


sábado, 20 de junio de 2015

Una fábrica de juguetes con sentido solidario

Está en Neuquén y cumplió 30 años. Depende de Educación.








Implementaron un sistema de préstamos a las escuelas. Foto: Cecilia Maletti

Fotos: Cecilia Maletti


Revalorizar el juego, generar espacios lúdicos y recuperar la magia perdida en los elementos más simples son algunas de las premisas del Taller Didáctico que funciona en la provincia desde hace 30 años. Tienen más de 8.000 juegos producidos por ellos mismos, que prestan a las escuelas de manera periódica. Además reciben niños y adolescentes de todos los niveles de lunes a jueves.
El Taller Didáctico, que depende del Ministerio de Educación, funciona en el complejo de establecimientos educativos ubicados en Elordi al 1.400, atrás del Consejo Provincial de Educación. Hace unas semanas cumplió 30 años de vida y los celebró con un gran mural y la visita de cientos de estudiantes."El taller surgió a partir de un grupo de docentes de nivel inicial que se abocaba a la reparación o puesta a punto de juegos deteriorados en las instituciones", recordó Laura Escalada, la directora del establecimiento. "Con el tiempo se fue modificando, empezó la producción propia con pequeñas maquinarias, con una caladora de mano, y fueron cambiando los espacios físicos", agregó.Hoy el edificio cuenta con sectores de producción y con tres salas específicas dedicadas al juego. Escalada y Alicia Pinot, una de las encargadas de la ludoteca, coinciden en que el taller es único en la región, en el país y en Latinoamérica. "Lo novedoso es que todos los juegos los hacemos acá, desde el más básico tratamiento de la madera", remarcó Pinot, docente de primaria con cambio de funciones. El proceso de los juegos arranca en el sector de "producción pedagógica", donde se piensa y se prueba la propuesta lúdica. Una vez armado pasa a carpintería donde se corta la madera, luego a diseño y después a la técnica de producción que corresponda (serigrafía, aerografía, pintura a mano o estampado). Salvo los carpinteros, el resto de los trabajos lo realizan los docentes del establecimiento. "Vamos viendo qué actividad nos gusta y nos sentimos cómodas. Podemos ir rotando", indicó Pinot. Los juegos producidos se prestan de a 15 ejemplares cada 15 días de manera gratuita. "La idea es que tengan juegos nuevos todo el año, que haya una movilidad constante en función de la planificación de la docente", remarcó Escalante. El Taller tiene cinco subsedes.


Fuente:  Neuquén. Sociedad. (20/06/2015) Una fábrica de juguetes con sentido solidario.   Rionegro.com.ar.  Recuperado de http://www.rionegro.com.ar/diario/una-fabrica-de-juguetes-con-sentido-solidario-7708733-9574-nota.aspx

domingo, 23 de noviembre de 2014

"Los adolescentes prefieren leer en libros de papel..."


#in "Los adolescentes prefieren leer en libros de papel..."

FUENTE:  Analyst and Assessor | Innovation managementContribuidor principal

Destaco... ☛ Los adolescentes no son entusiastas de las nuevas tecnologías, al menos para leer. Un estudio de la consultora Voxburner para The Bookseller así acaba de confirmarlo. La franja de edad va un poco más allá de la adolescencia, pero los resultados son bastante abrumadores. Los más jóvenes prefieren leer en papel. Realmente.





 .El 73% de los encuestados (todos con edades comprendidas entre los 16 y los 24 años) han señalado que prefieren los libros de papel por delante de los demás formatos. Solo un 27% ha asegurado que prefiere los libros electrónicos (aunque cuando se ha preguntado si realmente compraban libros, un 31% ha confesado que la verdad era que no). “Nos explicaron que les gusta poder tocar los libros y ver las marcas que se hacen en el lomo, aunque para los jóvenes que se mueven por ofertas la conversión al ebook va a estar marcada por el precio”, explica Luke Mitchell, director de Voxburner. Los más jóvenes no suelen tener mucho dinero y por tanto suelen ser bastante sensibles a la cuestión monetaria. Teniendo en cuenta que el 81% de los encuestados se compra sus propios libros, el interés por las cuestiones relacionadas con el precio se entiende aún más.

.Los que leen en formato ebook lo hacen, por otra parte, en un ereader de tinta electrónica (un 39%), en un smartphone (el 37%) o en una tableta (un 36%).

lunes, 29 de septiembre de 2014

Las bibliotecas de barrio se reinventan.


Para atraer a los más jóvenes las bibliotecas de barrio se reinventan  

Se suben a las redes sociales y ofrecen desde ciclos de cine hasta talleres para captar la atención de nuevos lectores

LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO CUMPLEN UNA FUNCIÓN SOCIAL CADA VEZ MÁS IMPORTANTE Y SON CLAVES COMO PUNTO DE ENCUENTRO GENERACIONAL. HOY LAS BIBLIOTECAS POPULARES ESTÁN DE FESTEJO EN EL PAÍS
LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO CUMPLEN UNA FUNCIÓN SOCIAL CADA VEZ MÁS IMPORTANTE Y SON CLAVES COMO PUNTO DE ENCUENTRO GENERACIONAL. HOY LAS BIBLIOTECAS POPULARES ESTÁN DE FESTEJO EN EL PAÍS


Una gran movida tendrá hoy como protagonistas a las bibliotecas populares, aquellas instituciones creadas en nuestro país a partir de la segunda mitad de 1800 para el acceso a los libros de la comunidad entera y que, merced a la tozudez histórica de sus dirigentes y asociados, han logrado sobrevivir a todas las épocas, incluso la actual, cuando los contenidos en versión virtual parecen pasarle por encima en demanda a la impresión en papel. En esta fecha celebran su día y, salidas indemnes de transformaciones sociales que las pusieron en riesgo, varias de esas entidades locales abrirán sus puertas y mostrarán, con distintas actividades, su tarea cotidiana (ver recuadro).
Fue el ex presidente Domingo Faustino Sarmiento, en 1870, quien promovió la ley que creó la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares con el objetivo de fomentar el desarrollo de estas instituciones, constituidas por asociaciones de particulares, por lo general en los barrios, con la finalidad de difundir el libro y la cultura. Y es justamente la fecha en que se sancionó la normativa - número 419 -, el 23 de septiembre, que se toma como Día Federal de las Bibliotecas Populares. Ocurre que el festejo tiene lugar hoy porque hace años se resolvió moverlo al fin de semana más próximo a ese día, con la idea de sumar más público en una jornada no laborable.
ENGANCHAR CON LOS LIBROS
Es cierto que con la irrupción de internet y la incorporación cada vez más copiosa a la red de títulos de todo tipo de publicaciones, sumado al creciente hábito estudiantil de recurrir a las fotocopias, para mantenerse, las bibliotecas populares han debido aggiornarse a las nuevas circunstancias.
Para Ángela Signes, presidenta de la Conabip, los desafíos cambian con los tiempos y en los últimos años el objetivo es “incorporar a los jóvenes; ocurre que a veces la enorme oferta cultural o la accesibilidad a la información en internet hace que las vean como algo que ya no les sirve o no les puede prestar la información que necesitan”.
Sin embargo, según indican los dirigentes de estas instituciones, la realidad en los barrios no es la misma que en los sectores céntricos, y allí, en esas zonas habitadas por familias de recursos medios o bajos, no es tanta la merma que sufren en cuanto a demanda de préstamos de libros y a consultas. Por lo general, en esas sedes se conserva una buena cantidad de lectores, principalmente alumnos de primaria y de secundaria, pero también de vecinos, adultos, con inquietudes con la lectura.
Tal es el caso de “Enlazando Palabras”, una biblioteca popular de La Granja, con sede en 520 entre 140 y 141, y que atiende a una veintena de alumnos por día. Con varias actividades gratuitas, como talleres o funciones artísticas para los más pequeños, la institución está orientada a los chicos de edad escolar, tanto de establecimientos educativos estatales como privados, según remarcó la bibliotecaria de la entidad, Ana María Bloga, quien destacó, en ese sentido, que “los maestros envían a los estudiantes a buscar información, a investigar a través de los libros, y eso pasa también en las escuelas privadas porque en esas instituciones no disponen de muchos títulos”.
A la “Alejo Iglesias”, de 6 entre 43 y 44, Villa Elisa, asiste toda clase de público que va por alguno de los 40 mil volúmenes (entre literatura y material de estudio). Con unos 300 socios activos, cubre necesidades culturales de la zona y en su caso la expansión de internet no ha reducido mucho su función. “En este barrio no todos tienen acceso todavía a una computadora o no pueden comprar todos los libros que les piden en las escuelas. Es más, muchas madres vienen a hacer fotocopias de los textos que sus hijos necesitan para estudiar”, contó una de las bibliotecarias de la institución, Mariana Dugart.
ROMPIENDO MITOS
La Biblioteca Popular Infantil Del Otro Lado del Árbol, que funciona en Parque Saavedra, es otra muestra de que con ingenio y compromiso se puede convertir a la tecnología en un aliado a la hora de cautivar a los niños. “A nosotros nos pasa que vemos que se rompen todo tipo de mitos respecto a la lectura y la tecnología”, cuenta la coordinadora Paula Kriscautzky.
“Cuando se crean los espacios para que los chicos se acerquen a la lectura, se enganchan y hasta lo necesitan -apunta-. Especialmente el vínculo que se genera con los cuenta-cuentos. La tecnología no compite, es un plus y una herramienta, pero todos los días vemos la necesidad de los chicos de encontrar este espacio más íntimo, donde alguien les lee una historia”.
Los números son un indicador de ese interés: hoy en la biblioteca tienen más de 2 mil socios y cientos de préstamos diarios. Para financiarse, explica Kriscautzky, recurren a distintas fuentes de ingreso: desde cuotas sociales hasta subsidios municipales, provinciales y nacionales. También cuentan con un “sistema de amigos”, que aportan donaciones voluntarias.
La Biblioteca Popular Bernardo de Monteagudo, de 51 Nº 1088 entre 16 y 17, también creció a fuerza de trabajo y creatividad. Ya cuentan con 27 mil volúmenes para atraer a lectores de todas las edades. “En el último tiempo la biblioteca amplió su espacio físico, creó una importante sala de lectura y adquirió equipos para realizar ciclo de cine para los socios y socias”, explicaron.
En algunos casos las bibliotecas populares funcionan como el único punto de encuentro en el barrio; en otros, son emblemas urbanos que atesoran libros inhallables. Lo cierto es que estos sitios, con sus respectivas comisiones directivas y sus bibliotecarios hacen un trabajo silencioso todos los días, abriendo sus puertas a todo público, de cara a los gustos, intereses y urgencias de sus barrios. Es que su razón de ser es la comunidad, por ella nacieron, y van reinventándose en sintonía con los cambios que vive, según consignó Signes, de la Conabip.